lunes, 14 de mayo de 2012

Mujeres de uniforme

Optimista y valiente. Una revelación redescubierta.

Teresa Torrès (Paris, 1920) público en 1950 una novela autobiográfica titulada Mujeres de uniforme sobre su experiencia en la Segunda Guerra Mundial. Y es que en 1940 tras la invasión alemana en Francia esta mujer de letras franco-norteamericana se unió a las fuerzas del general De Gaulle en Londres. Sesenta años después la autora ha reescrito una nueva versión de la novela.

Mujeres de uniforme arranca precisamente en el Londres de 1940. Era el 20 de noviembre cuando casi un centenar de mujeres hartas del exilio, de la guerra y de la sinrazón decidieron tomar partido y alistarse en el ejército para servir a las Fuerzas francesas de Liberación.

Con un estilo directo, un relato que se hace sencillo y una narrativa amena la autora cuenta las vivencias de cinco mujeres que sin conocerse previamente unirán sus destinos para siempre por un único objetivo común; luchar por la libertad.

En el cuartel las mujeres, algunas siendo todavía niñas, aprenderán a formar, a desfilar, la importancia de la disciplina, y a cuidar unas de otras y bajo una lluvia interminable de zumbidos y explosiones empeñados en destruirlo todo las muchachas descubrirán el sentido de la amistad, la sexualidad y el honor.

Mujeres de uniforme nos enseña que la belleza del amor florece incluso bajo la oscuridad y los escombros de un mundo aterrorizado por la guerra. Amores tormentosos, confusos o carnales. Amores prohibidos, heterosexuales, homosexuales, verdaderos o “de entretanto”. Amor en definitiva, tan necesario y maravilloso como bienvenido en todas sus formas porque nos da esperanza y no entiende de motivos, de desembarcos ni de normas y por eso mismo lo perseguimos.

Esta novela me deja un buen sabor de boca pues aun cumpliendo ya más del medio siglo se atreve con algunos temas que son tabúes aun hoy en día y rompe moldes con la naturalidad como mejor arma posible. Desde aquí recomiendo esta libro cuyo título no podía ser más acertado; Mujeres de uniforme.  Mujeres sin más, mujeres en mayúsculas y sin otra etiqueta que la de servir orgullosas por un mundo libre.

lunes, 30 de abril de 2012

Los alemanes se vuelan la cabeza por amor

Original, inteligente y acertada. Una novela llena de verdad.

Los alemanes se vuelan la cabeza por amor de María Zaragoza ha sido galardonada con el LVIII Premio de Novela Ateneo - Ciudad de Valladolid y es uno de esos libros que sorprenden, que secuestran tu atención, que te dejan huella. Supe cuando apenas llevaba tres páginas que sería una de esas obras que dormiría en mi mesita de noche y leería más de una vez, o mejor dicho, que devoraría más de una vez.

En Los alemanes se vuelan la cabeza por amor la autora concibe un espacio virtual, un estado distinto de conciencia que se manifiesta como una ciudad, La Ciudad, que flota entre todas las ciudades del planeta. En este lugar de edificios que son cambiantes y quimeras de estilos arquitectónicos imposibles personajes de diferentes partes del mundo se reúnen en una plaza, La Plaza para sentarse en sillas metálicas y beber mezcal servidos por camareros de ojos vacios. Allí, en un espacio-tiempo diferente fuman, hablan, conspiran y se enamoran. Hacen, en definitiva, todo lo que hacemos las personas en la dimensión física habitual pero en un entorno diferente, etéreo, aparentemente ficticio por prescindir del físico tradicional.

Este universo paralelo pero no menos real desarrolla una nueva forma de concebir la existencia, el conocimiento y las relaciones humanas que implica la revolución de internet y en especial de las redes sociales.

María Zaragoza nos presenta en esta metáfora de la actualidad personajes creíbles, potentes, bien construidos e inolvidables y se sirve de ellos para hacernos reflexionar sobre conflictos de primera relevancia tan actuales como eternos. Temas como la justicia, el maltrato, la manipulación de la información, el conflicto de Israel, el perdón o el masoquismo son abordados sobre la prosa suave y musical, casi con rima, de la autora.

Impresionada me he quedado con el estilo de María Zaragoza, con el lenguaje inteligente y agudo que utiliza, lleno de perspicacia, sofisticado diría, y con el uso de una segunda persona que asusta a tantos y con la que solo se atreven los que de verdad saben escribir.

Los alemanes se vuelan la cabeza por amor lleva al lector a comprender cómo la naturaleza humana a veces cruel o cobarde, otras valiente y despiadada acaba por trascender de la realidad al universo virtual y viceversa porque esa condición de semidioses atormentados, de almas conscientes, individuales y egoístas siempre se manifiesta porque, al cabo, somos los mismos seres humanos los que damos vida a ambos mundos. Somos los mismos en La Plaza, en Madrid, en Londres o en Sevilla. Los mismos con nuestros defectos, nuestros miedos y miserias, nuestras mezquindades, y tanto allí como aquí encontramos víctimas sabedoras, verdugos desquiciados y testigos mudos e impotentes atrapados en una espiral sin fin de deseos, perversiones y traiciones.


lunes, 23 de abril de 2012

Peso Cero

Valiente, conmovedora y tristemente sincera.

Peso cero es la primera novela de Antonia Romero autora y administradora del blog Mientras Esperas.

Peso Cero narra la historia de Alicia, una adolescente de catorce años inteligente y hermosa que como muchas chicas y chicos enferman de anorexia.

Los problemas familiares, los inicios al amor y la presión social por seguir los cánones de belleza llevan a Alicia a caer en una espiral de autodestrucción y soledad de que le habrá de salir por si misma.

A diferencia de otras enfermedades, la anorexia no se manifiesta de un día para otro, sin embargo, y a pesar de lo que puedan pensar los que no estén familiarizados con el tema, los síntomas se hacen a menudo difíciles de detectar incluso para los padres y madres más atentos.

La narración en tercera persona se hace ágil por la presencia de múltiples diálogos a lo largo de la obra y la prosa de Antonia cercana y directa engancha al lector a querer saber más de la historia que nos presenta.

A pesar de la dureza de la temática y de la crudeza de las vivencias a las que se enfrenta Alicia el libro me deja un buen sabor de boca, algo así como un optimismo esperanzador. Además me ha gustado el realismo con el que la autora plasma la perspectiva de la enferma y de los familiares y la sinceridad con la se explica el desarrollo y las consecuencias del trastorno.

Me ha parecido una historia valiente, una ventana a una realidad que tristemente azota a jóvenes de todo el mundo. No creo que existan perfiles, ni patrones, ni razones para caer en este trastorno crónico del que muchas chicas y chicos no consiguen escapar nunca. Y es que la sociedad como masa se convierte en este como en otros tantos casos en causa y verdugo hipócrita que tras provocar apunta a la víctima con el dedo haciéndola parecer culpable.

Peso Cero es una novela que gana fuerza con cada página, que atrapa y que sin duda desde aquí recomiendo a todo el que quiera acercarse a esta conmovedora historia familiar.


viernes, 13 de abril de 2012

La Regenta

Como la vida misma. Un clásico muy actual.

Hace días que me ronda en el pensamiento La Regenta. Hace meses que la leí y sin embargo no me había apetecido hablar de ella. Hasta ahora.

Cuando le dije a mi hermano que nunca había leído La Regenta ni visionado las adaptaciones al cine y la televisión me miró escandalizado y corrió a buscarla entre las estanterías del estudio de la casa de nuestros padres. Tienes que leerla, a ti te encantará. Si bajas de la torre de la Catedral te quedarás en Vetusta, me dijo. No se equivocaba en ninguna de las tres cosas.

La primera novela de Leopoldo Alas “Clarín” arranca en la torre de la Catedral y desde las alturas se presenta la ciudad de Vetusta. El autor en una narración natural y realista desciende de esa visión general y global del universo que describe desde el campanario para acercar al lector poco a poco a los detalles. Así, se descubren los colores, los olores, las luces y los sabores de las calles de la ciudad, los personajes que en ella habitan y el ambiente que se respira hasta que la atención del narrador se centra en Ana Ozores, una mujer de la nobleza venida a menos casada con Don Víctor Quintanar, regente de la Audiencia.

El matrimonio entre Don Víctor Quintanar y Doña Ana Ozores fue, como se puede esperar, un matrimonio de conveniencia, juntar el “din” con el “don” que diría mi mejor profesor de Historia y aunque Ana quería a su marido porque era comprensivo y buen hombre, no lo amaba como tal, más bien con cariño fraternal, de amistad y respeto. Por esto y por el aislamiento que acompaña al incomprendido, al que anhela otro destino y se sabe diferente, la señora se siente sola y profundamente deprimida. La religión y la pasión de un amante serán su forma de burlar a la tristeza.

Esta obra maestra de la literatura española del siglo XIX representó en sí misma un verdadero alboroto. Las pasiones carnales, la incultura, la vulgaridad y el inconformismo con la herencia recibida son representadas por el autor en la ciudad de provincia donde vive nuestra Regenta.

Me resulta fascinante poder adentrarme en un lugar y un tiempo en el que la prima que andaba en boca de la gente era la más mentirosa o la más ligerita del pueblo y darme cuenta de que seguimos comportándonos igual en muchos sentidos. Adoramos los escándalos, las batallitas de cama y los relatos más sórdidos de la débil condición humana. Ni siquiera necesitamos conocer toda la historia. Todo lo contrario, de hecho. Baste unas cuantas pinceladas, apenas un par de anécdotas, algún que otro estereotipo que de sustento a la versión y ya tienes una golfa, un descarado y un cornudo de los que despotricar a gusto para matar el aburrimiento o esconder la mediocridad y la falta de talento.

Todos caemos y somos víctimas de la crítica, del chisme y del cuento. Todos caemos en el cruel cotilleo. Todos. Y a pesar de todo yo me quedo en Vetusta.



lunes, 9 de abril de 2012

Liebster blog

De vacaciones de Semana Santa vuelvo con un premio que ha otorgado mi amiga Silvia de La Vieja Encina este blog. Muchas gracias por pensar en mí, me ha hecho mucha ilusión.

http://wwwlaviejaencinadelazubia.blogspot.com.es/

Liebster Blog Award está ideado para recompensar, estimular y promocionar aquellos sitios de internet, cuyo número de seguidores no excedan de doscientos, pero que, "por su esencia y contenido merezcan ser dados a conocer a todos los rincones de la blogosfera".

Unas sencillas normas:

1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó.

2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio.

3. Y, por último, esperar que continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.

Estos son los que yo he elegido:

Mi hobby es leer de Dolly Gerasol
Conozco ese libro de Joaquín Pérez Iturralde
Libros y excursiones de Margaramon
De libro en libro de Lammermoor

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sostiene Pereira

Reveladora, deliciosa, absolutamente brillante.

Cuando mi compañero me recomendó Sostiene Pereira no imaginé que estaría ante una de esas obras que dejan una marca indeleble en el lector.

En Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi asistimos a la metamorfosis de Pereira, un periodista cardiópata y viudo que dirige la sección de cultura de un periódico mediocre, el Lisboa. Corre el año 1938 y a pesar de la opresiva dictadura de Salazar, la censura, la guerra civil española y la corriente totalitarista que azota a Europa, Pereira trata de vivir tranquilamente en la Rua da Saudade número 22. Pereira que se define como un hombre de cultura ajeno a la política, alimenta su espíritu derrotado de recuerdos y de nostalgia de su vida anterior. Se antoja débil de carácter, sumiso y conformista. Parece preferir el pasado al presente, y el futuro se intuye que le da igual. El portugués pasa los días en una anestesia emocional conmovedora hasta que un día de verano contrata a un joven periodista, Monteiro Rossi para que escriba necrológicas anticipadas de escritores que aun estando vivos se prevé que fallezcan pronto. Rossi y su novia Marta irrumpen en el letargo de Pereira para transformar tanto la conciencia como la conducta del viudo a nivel estructural.

Se inicia entonces en Pereira una revolución desde las capas más íntimas de su personalidad, un efecto dominó imparable, necesario y contagioso.

La prosa sencilla y entrañable a la par que deliciosa de Tabucchi da alma a cada una de las palabras que componen esta novela y el relato impecable dimensiona al personaje de Pereira con soberana maestría hasta hacerlo inolvidable.

Esta historia bien construida sobre el valor de vivir, de sentir sin restricciones, el derecho a la expresión, al arte y al amor en el más amplio y libre de los sentidos estoy segura de que provocará cambios profundos en aquel que se acerque a conocerla porque efectivamente existen obras ejemplares, momentos esenciales y personas especiales que representan hitos definitivos en la vida de las personas y en el desarrollo de su personalidad. Como Tabucchi, Sostiene Pereira o mi compañero que me descubrió este libro.


lunes, 19 de marzo de 2012

El factor Einstein

Dilemas morales, científicos comprometidos y una espía carismática en una novela de género con gran calidad literaria.

Hace escasamente un par de meses leí en el blog La separata del escritor Andrés Pérez Domínguez que regalaba algunos ejemplares dedicados de su novela El factor Einstein para aquellos que estuviesen interesados en leerla. Me pareció un gesto muy bonito con los lectores y una buena oportunidad para asomarme a esta magnífica historia.

En una Alemania borracha de poder y orgullo nazi, en un tiempo en el que Hitler soñaba con controlar el mundo y aun cabía la duda de que la Humanidad conociese la Segunda Guerra Mundial a la agente del servicio secreto alemán Frida Von Kleinsberg se le encomienda la misión de viajar a Estados Unidos e infiltrarse en la comunidad científica para anticiparse a los movimientos de ésta.

Para el desempeño de tal empresa Frida Von Kleinsberg, hermosa, brillante, disciplinada y manipuladora utilizará una identidad falsa, o mejor dicho, una segunda identidad nacida como por decantación de la suya propia. Conoceremos así a Frida Klein, una joven física alemana que huyendo de su propio país se cobijará en los EEUU bajo el techo del viejo profesor de física Alfonso Altamira. Cuando el español la ve aparecer en su apartamento de Brooklyn no puede imaginar que aquella chica de aspecto frágil que llega a él aterrorizada por la situación en Europa y exhausta por el viaje tratará de utilizarlo como peón en una trama de espionaje y muerte para convertirse ambos en piezas clave para el desarrollo de uno de los acontecimientos más relevantes de nuestra Historia reciente.

Esta novela hace disfrutar al lector no solo por los elementos propios del género sino también por su calidad literaria. El uso del lenguaje, de los recursos y de los tiempos, una ambientación sobresaliente y personajes bien perfilados hasta el detalle que muestran profundidad, realismo y coherencia harán las delicias de los amantes de la buena literatura.

Además y como es habitual en la obra del autor la reflexión moral se encuentra bien presente entre las líneas, enredada en el relato. En este caso se me hace inevitable pensar en que posiblemente no seamos tan diferentes unos de otros, que es ingenua la dicotomía entre buenos y malos y que quizás muchas veces sería más correcto hablar de situaciones y no tanto de personas.

Puede que en otras circunstancias Frida Von Kleinsberg la agente de la Abwehr, ambiciosa, inteligente y letal fuese Frida Klein, estuviese asustada y deseara que un viejo profesor de física la salvara de la soledad y la tristeza del exilio. Puede que en otras circunstancias Alfonso Altamira no se sintiese atraído por una pelirroja con talento que casi podría ser su hija. Puede que hubiese sospechado de ella. Puede. Y que en otras circunstancias el mundo no se hubiera vuelto loco y los disfraces, las mentiras y las traiciones quedasen presas entre las páginas de las novelas.

Muchas gracias a Andrés Pérez Domínguez por el ejemplar, lo he disfrutado muchísimo.